Se verá que el Arhat o Brahman que ha alcanzado la anonadación de sí mismo y que confiesa en consecuencia n’atthi o n’atthi kimci podría haber sido llamado un natthika o natthikavadi («negador»). Si nunca es llamado así de hecho (sino, más bien sunyavadi), ello se debe a que estas eran designaciones corrientes en un sentido muy diferente, con referencia concreta al «materialista» o «escéptico» que niega que hay otro mundo o un más allá (como en Majjhima Nikaya I.402-403) o que asume la opinión extrema (natthita) de que no hay absolutamente nada en común entre el individuo que actúa y el individuo que experimenta los resultados de los actos (Samyutta Nikaya II.17). Nos proponemos tratar sobre este otro «negador» en otra ocasión.
Esto no implica que el Arhat «no es», sino que excluye de una esencia inefable el proceso del pensamiento. Desde este punto de vista, el cogito ergo sum es enteramente sin validez; lo que yo llamo «mi» pensamiento no es en modo alguno mi Sí mismo. El Arhat no piensa si él es, lo que él es, o como él es, ha sido, o será (Samyutta Nikaya II.26; Sutta-Nipata 774). «Él no se preocupa de lo que es irreal» (asatti na paritassati, Majjhima Nikaya I.136); él está auto-sintetizado (ajjhattam susamahito, passim), y en este estado de síntesis (samadhi), aunque no sea consciente de algo, «sin embargo hay presenciación en él» (Samyutta Nikaya V.74, cf. Brhadaranyaka Upanishad IV.3.28-30). El Buddha no ensena que el nibbana es una «nada» ni que el Arhat «llega a nada»: «”Hay” (atthi) un innacido, in-devenido, increado, incompuesto, y si no lo hubiera no habría ninguna salida aquí de esta existencia nacida, devenida, creada y compuesta» (Udana 80); un Tathagata (ver Coomaraswamy, «Algunas palabras pali») cuyo «”yo soy” ha sido disipado» (asmimano pahino) no está «destruido» —«Es en la presencia misma de un tal Tathagata como yo le llamo “irrastreable” (ananuvejjo), y sin embargo hay algunos que perversa, vana, falsa y contrariamente a lo que es el hecho (asata tuccha musa abhutena) acusan al Tathagata de ser un extraviador (venayika, cf. dunnaya, herejía) que propone el corte, la destrucción y la cesación de ser de las esencias. Eso es justamente lo que yo no soy, y lo que yo no propongo. La detención (nirodha) que he alcanzado, a la vez de antiguo y de ahora, no es nada sino la detención del Sufrimiento (dukkhassa —es decir, de lo que es anatta, ni yo ni mío)», Majjhima Nikaya 1.139-140. (La coincidencia de anatta con dukkha corresponde exactamente al esa ta atma sarvantarah ato’nyadartam de Brhadaranyaka UpanishadIII.4.2). (AKCMeta)