Ananda Coomaraswamy — ARTIGOS SELETOS DE AKCMeta :=-
Sacrificado
ATMAYAJNA: O SACRIFÍCIO DE SI MESMO
O SACRIFICADO
En otras palabras, el alma apetitiva, la mente insaciable, es el Sacrificio; nosotros, como nosotros somos en nosotros mismos, buscadores de fines nuestros propios, somos la ofrenda a quemar apropiada: «El carro de los dioses (es decir, el cuerpo nacido del Sacrificio) está uncido para el mundo del cielo, pero el del hombre (lo está) para dondequiera que su propósito (artha) está fijado; el carro de los dioses es el Fuego» ([wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] V.4.10.1, cf. [wiki base=”en”]Aitareya Áranyaka[/wiki] II.3.8 fin.). Vemos entonces por qué se asume siempre que el Sacrificio, incluso el de un animal, es un sacrificio voluntario; no podría haber ningún significado interior en una víctima que no consiente[[Ver Apéndice I.]]. Vemos también lo que el heroico [wiki base=”en”]Indra[/wiki] (que, como se recordará, es una deidad inmanente, en tanto que la «Persona en el ojo derecho», y así nuestra Persona real) lleva realmente a cabo cuando «machaca, desgarra y despedaza la sede (yoni) y guarida (asaya)[[«Sede» o «matriz», como en [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] VI.34.1, 2, citado más atrás; y «guarida» (asaya), apenas distinguible de «matriz» (cf. pali abbuda = arbuda, como «feto»), eso en lo cual los poderes de los sentidos están guhasaya nihitah (Mundaka Upanishad II.1.8). Es en tanto que [wiki base=”en”]Varuna[/wiki] «yace» (asaye) en ellos, como [wiki base=”en”]dioses[/wiki], es decir, sus nacimientos como los poderes del alma y todas sus obras ([wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] VIII.41.7). En [wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] I.32.7, que la guarida del desmembrado [wiki base=”en”]Vrtra[/wiki] está en muchos lugares (purutra vrtro asayad vyastah) sugiere al Agni de [wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] III.55.4 (vibhrtah purutra saye): cf. «Yo soy el Espíritu, mi estación en la guarida (asaya) de todos los seres. Ananta soy yo de las serpientes» (Bhagavad Gita X.20, 29). La caverna (guha) de la cual son liberados los ríos y todos los demás principios vivos puede ser igualada con las «entranas de las montanas» en [wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] I.32.1 y I.54.10. Cf. Isaías 51:1 «Mirad la roca de donde sois tallados, y el agujero del hoyo de donde sois excavados».
La «Persona en el ojo derecho» es regularmente igualada con «la Persona en el Sol», de quien se dice que «El que esta allí, la Persona allí en el Sol, mí mismo soy él» ([wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] VI.35). Solo a mi Sí mismo real, a esta «Persona interior» (antah purusa), pueden aplicarse las palabras «Eso eres tú»; no a «este hombre» que todavía sabe en el sentido mundanal quien es, por nombre y linaje de familia.]] de [wiki base=”en”]Vrtra[/wiki], y ello deviene esta ofrenda», y así recupera los Vedas (Satapatha Brahmana V.5.5.4-6). Como ya hemos visto, el sacrificador es la oblación (havis). Él se identifica con el prastara, que se unge con las palabras, «Coman (los dioses), lamiendo al pájaro ungido» ([wiki base=”en”]Vajasaneyi Samhita[/wiki] II.16 —«lamiendo», debido a que Agni es su boca, las llamas (de Agni) sus lenguas (de los dioses)), «haciéndole así un pájaro y volar desde el mundo de los hombres al mundo de los dioses»; el prastara es como «cualquier otro cadáver», excepto que ha de ser tocado con los dedos solamente, no con palos ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] I.8.3.13-23). La «muerte» del sacrificador es al mismo tiempo su salvación; pues el Sí mismo es su recompensa[[Cf. [wiki base=”en”]Jaiminiya Upanishad Brahmana[/wiki] III.11.3, yad diksate. daksinam abhijayate. Toda recepción de presentes materiales por los Brahmanes participantes en una sesión sacrificial (sattra) está condenada en los términos más enérgicos posibles ([wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] VII.2.10.2). Los galardones (daksina) pueden y deben darse solo cuando los sacerdotes están sacrificando en beneficio de otros que no son ellos mismos ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] IV.3.4.5), de la misma manera que un sacerdote cristiano que dice una Misa en beneficio de otro recibe justamente un estipendio.]]: «Quienes toman parte en una sesión sacrificial (sattra) van al mundo de la luz celestial. Ellos se encienden (se vivifican) a sí mismos con las iniciaciones y se cuecen (se maduran) a sí mismos con las sesiones sacrificiales. Con dos ellos cortan su cabello (excepto el mono), con dos su piel, con dos su sangre, con dos su carne, con dos sus huesos, con dos su médula. En la sesión sacrificial el Sí mismo es el galardón (atma-daksinam); recibiendo verdaderamente el Sí mismo como su galardón, ellos van al mundo del cielo. Finalmente cortan el mono para su salida (rddhyai), pensando, “Alcancemos más rápidamente el mundo del cielo”» ([wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] VII.4.9, cf. Pancavimsa Brahmana IV.9.19-22, [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] I.8.3.16-19)[[Todo esto corresponde a la remoción de la annamaya y de las demás «envolturas» ([wiki base=”en”]kosa[/wiki]) de Brahma, a la «sacudida de los cuerpos» ([wiki base=”en”]Jaiminiya Upanishad Brahmana[/wiki] I.15.5, III.30.2, etc.), que es esencial debido a que «nadie deviene inmortal con el cuerpo» ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] X.4.3.9). Ello se simboliza también en el vastra-harana Vaisnava. Amor nos recuerda que «a través de mi umbral todos deben pasar desnudos». Esta es la «noble desnudez» de Filón (ariste gymnosis, Legum allegoríae I.77).]].
El sí mismo (atman) psicofísico y mortal que el sacrificador inmola, ya sea como arriba ritualmente, o ya sea cuando muere efectivamente y se hace de él una oblación (ahuti, [wiki base=”en”]Aitareya Brahmana[/wiki] II.4; [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] II.2.4.8, XII.5.2.13; Brhadaranyaka Upanishad VI.2.14, 15, etc.) en el Fuego (pues el rito sacrificial prefigura su resurrección final del Fuego), aunque actúa como una unidad ([wiki base=”en”]Aitareya Aranyaka[/wiki] III.2.1; [wiki base=”en”]Jaiminiya Upanishad Brahmana[/wiki] IV.7.4; [wiki base=”en”]Kausitaki Upanishad[/wiki] III.2, 8) no es un único miembro (cf. I Corintios 12.12 sigs.) sino un compuesto (samhata, samdeha, sambhuti, sygkryma, etc.), o «hueste de seres elementales» (bhutagana), llamado «sí mismo elemental» (bhutatman) y, como tal, distinto (como en Platón) de «su Sí mismo inmortal» (amrto’syatma, psyche psyches), el impasible e in-afectado Hombre Interior (antahpurusah = prajnatman, el Sí mismo Solar; cf. [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] III.2, 3). En vista de lo que ya se ha dicho del sacrificio de [wiki base=”en”]Soma[/wiki], una auto-inmolación simbólica, no nos sorprenderá encontrar ahora que este pasible «sí mismo elemental» se identifica con [wiki base=”en”]Soma[/wiki] (soma samjno’yam bhutatma, [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] VI.10). Por supuesto, no el [wiki base=”en”]Soma[/wiki] que «era [wiki base=”en”]Vrtra[/wiki]», o Varunya, sino el [wiki base=”en”]Soma[/wiki] que todavía es [wiki base=”en”]Vrtra[/wiki], o Varunya; no [wiki base=”en”]Soma[/wiki] el Amigo (mitra) sino [wiki base=”en”]Soma[/wiki] el Titán (asura, [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] XII.6.1.10, 11); no [wiki base=”en”]Soma[/wiki] el inmortal, sino el [wiki base=”en”]Soma[/wiki] que ha de ser prensado y matado y de quien se ha de preparar el extracto inmortal. Por consiguiente, en [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] VI.10, se nos recuerda, además, que [wiki base=”en”]Fuego[/wiki] el comedor (es con este Fuego y no con el [wiki base=”en”]Sí mismo[/wiki]), y que el Comprehensor de la ecuación [wiki base=”en”]Soma[/wiki] = bhutatman es un hombre verdaderamente pobre ([wiki base=”en”]sannyasi[/wiki]), un hombre enyugado (yogi) y un «sacrificador de sí mismo» (atmayaji), es decir, «uno que él mismo oficia como su propio sacerdote sacrificial, en distinción del devayaji, para quien el sacrificio es otro quien lo hace, notablemente el dios (Agni, devayaj, [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki], passim)[[Cf. [wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] I.142.11, devan yaksi, vanaspate.]], en tanto que sacerdote misal: la inmolación de sí mismo del Sacrificador, de su «sí mismo elemental», es su «sacrificio de sí mismo» (atmayajna).
De la misma manera podremos comprender ahora cómo en [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] VI.35 los poderes del alma son igualados con los brotes del [wiki base=”en”]Soma[/wiki]: aquí «del Fuego que está oculto dentro del Cielo, solo una pequena medida es el Agua de la Vida (amrtam) en el medio del Sol, cuyos pujantes brotes (Apyay-ankurah)[[Esta es mi propia lectura del texto, evitando toda enmienda.]] son [wiki base=”en”]Soplos[/wiki] (soma prana va)». La ecuación de los soplos con los brotes del [wiki base=”en”]Soma[/wiki] es aún más explícita en [wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] VI.4.4.4, pmna va amsavah = «los soplos son los brotes del [wiki base=”en”]Soma[/wiki]». Ya hemos visto que «[wiki base=”en”]Soma[/wiki] era [wiki base=”en”]Vrtra[/wiki]», y que emerge de estos brotes «como la Serpiente de su piel»; los poderes del alma, el alma colectiva misma, son, entonces, la «sede y guarida» de [wiki base=”en”]Vrtra[/wiki], de donde se extrae la ofrenda (isti) ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] V.5.5.1, 6 citada arriba). El sacrificio de [wiki base=”en”]alma[/wiki] elemental: «Uno retira (uddhrtya) estos soplos (de sus objetos)[[Como en [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] VI.19, Bhagavad Gita II.58, IV.27, etc. y en toda práctica contemplativa conductiva a la síntesis ([wiki base=”en”]samadhi[/wiki]). Cf. Salmos, 51.16, 17, «Pues Tú no te deleitas en el holocausto. El sacrificio a Dios es un espíritu contrito».]] y los sacrifica en el Fuego» (pranan. agnau juhoti, [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] VI.26); «las deidades (inmanentes)[[«Todas estas deidades están en mí» ([wiki base=”en”]Jaiminiya Upanishad Brahmana[/wiki] I.14.2); «ellos hacen su morada en mí» ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] II.3.2.3); ellos no están ni en el cielo ni en la tierra, sino en las criaturas que respiran, es decir, los seres vivos (praninah, [wiki base=”en”]Vajasaneyi Samhita[/wiki] XVII.14). Hablando estrictamente, los hijos de [wiki base=”en”]Prajapati[/wiki] (las «formas de su soplo» como los llama [wiki base=”en”]Sayana[/wiki]; cf. Brhadaranyaka Upanishad I.5.21 donde es en relación con él, [wiki base=”en”]Soplo[/wiki], y en tanto que sus formas, como los poderes del alma se llaman «soplos») son los dioses y titanes, que compiten en estos mundos por la posesión de ellos; los órganos sensoriales del habla, el olfato, el oído, la visión y el pensamiento cantaban para los dioses toda delectación (bhogan) y para sí mismos todo lo que era bello (kalyanam), hasta que los titanes les infectaron con el mal —es decir, todo lo que es hecho por cualquiera de ellos informalmente (apratirupam). Sólo el Soplo permaneció inmune a esta infección, y transforma (atyavahat) los sentidos, sacudiendo su mal, su mortalidad, para que cada uno de ellos devenga su equivalente macrocósmico, deviniendo el habla Agni, el olfato [wiki base=”en”]cielo[/wiki], la mente la Luna. El Soplo entonces comparte el alimento que canta para sí mismo (el Soplo es el soplador del órgano, los soplos son los [wiki base=”en”]Maruts[/wiki] que se mueven en los órganos-«tubos, [wiki base=”en”]nadyah[/wiki]», corporales, dentro de los cuales han sido «puestos, hitah»), jugando el papel de hospedero para los soplos que ocupan sus puestos alrededor de él como un regimiento de la «Propiedad (svah) del Rey» que al mismo tiempo forma su cuerpo de guardia y es alimentado por él. El Soplo se identifica con (Agni-) [wiki base=”en”]Brhaspati-Brahmanaspati[/wiki], es decir, el Poder Espiritual en el que el Poder Temporal está inherente (Brhadaranyaka Upanishad I.3, cf. [wiki base=”en”]Jaiminiya Upanishad Brahmana[/wiki] II.8). Es en este sentido como los dioses eran originalmente mortales ([wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] VII.4.2.1, [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] II.2.2.8, etc.), y solo por los consejos de Agni, o por el sacrificio, o haciendo el brahma suyo propio, alcanzaron su presente dignidad (arahatta), inmortalidad (amrtatva) y victoria (jiti), [wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] VI.7.4, X.63.4, [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] III.4.3.15, XI.2.3.6, etc.]] son los soplos, nacidos de la mente y uncidos a la mente, en ellos uno sacrifica metafísicamente» ([wiki base=”en”]prana[/wiki] vai deva, manojata manoyujas, tesu paroksam juhoti, [wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] VI.1.4.5, cf. [wiki base=”en”]Jaiminiya Upanishad Brahmana[/wiki] I.40.3)[[Es decir, que cuando el sacrificador, en quien estos poderes están inmanentes, cesando de usarlos para fines impropios (apratirupa), a saber, para la persecución del placer, retorna con las deidades inmanentes a su fuente, entonces «él» deviene un inmortal. No es su personalidad, sino su Persona, lo que sobrevive entonces después de la muerte, cuando «nosotros que, en nuestra junción con nuestros cuerpos somos mixturas y tenemos cualidades, no existiremos, sino que seremos introducidos en el renacimiento, por lo cual, deviniendo unidos a las cosas incorpóreas, (nosotros) devendremos no mezclados y sin cualidades» (Filón, De cherubin, 113 sig.). El pasaje de [wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] resume en unas pocas palabras toda la tesis del «sacrificio de sí mismo», es decir, el sacrificio de uno mismo por uno mismo al Sí mismo de uno, «este Sí mismo inmortal del sí mismo» ([wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] III.2). Quienquiera que no hace este sacrificio está «condenado»: «A quienquiera que no tiene (que no posee su Sí mismo), aún eso poco (el sí mismo) que tiene le será arrebatado», San Mateo 13.12 (v. Parábola do Semeador).]].
«Nacidos de la mente y uncidos a la mente»: en el símil siempre recurrente del carro[[El símbolo del carro es empleado por Platón y los platónicos exactamente del mismo modo. Hacer una muestra completa del paralelismo requeriría un artículo separado, pero podemos senalar que la noción de un uncimiento de los sentidos es manifiesta en Hermes, Asclepius I.5 sig.]], es decir, el vehículo corporal en el cual el Sí mismo espiritual solar toma su sede como un pasajero mientras dura el carro, los órganos de los sentidos son los caballos y sus riendas las tiene la mente conductora (manas, nous) en nombre del pasajero; «[wiki base=”en”]dioses[/wiki] (devah = Prana) con la mente, él los impele (yuktvaya manasa devan… savita prasuvati tan, [wiki base=”en”]Taittiriya Samhita[/wiki] IV.1.1)». Cuando los caballos obedecen voluntariamente a las riendas, el carro conduce al pasajero a su destino senalado; pero si persiguen sus propios fines, los objetos naturales de los sentidos, y la mente sucumbe a ellos, el viaje acaba en desastre (debe recordarse que la mente es «doble», sujeta a los sentidos o independiente de ellos, [wiki base=”en”]Maitri Upanishad[/wiki] IV.34, cf. Filón, Legum allegoríae I.93). El hombre cuyos sentidos están bajo control, o «uncidos» (yuktah, yujah), es decir, el yogi, puede decir, por consiguiente, «Yo ME unzo a mí mismo, como un caballo que comprende (svayam ayuji hayo na vidvan, [wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] V.46.1)»; lo cual es solo otro modo de referirse a aquellos que «ofrecen todas las operaciones de los sentidos y los soplos en el Fuego del “yoga” del control de sí mismo, encendido por la gnosis» (Bhagavad Gita IV.27).
Ahora está claro también por qué se nos dice en [wiki base=”en”]RG Veda Samhita[/wiki] X.85.3-4 que, aunque «ellos imaginan cuando machacan la planta que están bebiendo el verdadero [wiki base=”en”]Soma[/wiki], sin embargo, de el que los brahmanes comprenden por “[wiki base=”en”]Soma[/wiki]” nadie saborea nunca, nadie saborea que more sobre la tierra»[[Un aviso explícito de que el Elixir de Vida no es una medicina física de ningún tipo; de la misma manera que la fons vitae no se encontrará fuera de nosotros mismos. Cf. [wiki base=”en”]Aitareya Brahmana[/wiki] II.14, «…la oblación de [wiki base=”en”]Soma[/wiki] es una oblación de ambrosía. Estas oblaciones son incorporales (es decir, invisibles e intangibles); es con esas oblaciones que son incorporales como el sacrificador gana la inmortalidad».]]. El jugo extraído no es inmediatamente, ni tampoco realmente [wiki base=”en”]Soma[/wiki] ([wiki base=”en”]Sayana[/wiki], na ca sa saksat somah). La bebida de [wiki base=”en”]Soma[/wiki], en otras palabras, es un rito de transubstanciación; «es metafísicamente (paroksam) como el [wiki base=”en”]Ksatriya[/wiki] obtiene la bebida de [wiki base=”en”]Soma[/wiki], ella no es inmediatamente (pratyaksam = saksat) participada por él. (sino solo) a través del Sumo Sacerdote (purodhas), a través de la iniciación ([wiki base=”en”]diksa[/wiki]), y de la invocación ancestral» (pravara, que implica la «sucesión apostólica»), [wiki base=”en”]Aitareya Brahmana[/wiki] VII.31; cf. [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] III.6.2.9, donde las piedras de prensar el [wiki base=”en”]Soma[/wiki] son la Iniciación ([wiki base=”en”]diksa[/wiki]) y el Ardor ([wiki base=”en”]tapas[/wiki]); «ellos recogen (ahrtya) la planta usana y la prensan, y por medio de la iniciación ([wiki base=”en”]diksa[/wiki]) y las sesiones (upasads, círculos sacrificiales), por el (vinculamiento del) Tanunaptra y el “hacer que crezca” (apyayana), la hacen ser “[wiki base=”en”]Soma[/wiki]”» ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] III.4.3.13); «por la Fe, la hija de [wiki base=”en”]Surya[/wiki], él la hace (sura, brandy, propiamente la bebida de los Asuras y repugnante para los brahmanes) ser jugo de [wiki base=”en”]Soma[/wiki]» ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] XII.7.3.11); eso que los [wiki base=”en”]Asvins[/wiki] arrebataron a [wiki base=”en”]Namuci[/wiki] ([wiki base=”en”]Vrtra[/wiki]) se bebe ahora como [wiki base=”en”]Soma[/wiki] ([wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] XII.8.1.3-5), la «Ofrenda Suprema» ([wiki base=”en”]Vajasaneyi Samhita[/wiki] XIX.2, [wiki base=”en”]Satapatha Brahmana[/wiki] XII.8.2.12).
Tal es la significación de lo que se llama la «ofrenda a quemar Subjetiva Interior» (adhyatmikam antaram agnihotrah), de la cual, [wiki base=”en”]Sankhayana Aranyaka[/wiki] X.1 y sig. afirma que «si uno sacrifica, no conociendo este [wiki base=”en”]Agnihotra[/wiki], ello es para él como si pusiera a un lado las brasas e hiciera la oblación en las cenizas».